miércoles, 6 de julio de 2022

Descubriendo Cirión



El pueblo de Cirión dista unos pocos metros de Álava pero su único acceso por carretera se hace desde la provincia de Burgos, por la carretera autonómica BU-550 que enlaza el norte burgalés desde Trespaderne con la provincia vasca a la altura de Arceniega. En el km 41 un desvío lleva, por la BU-V-5508, a Cirión en poco menos de 4 kms, pasando por el vecino Lorcio.


Ubicación de Cirión.


Cirión está constituido por tres núcleos poblacionales, el que da nombre a la localidad y los barrios de La Roza y Bárcenas. Estos dos últimos cuentan mejor acceso desde Lorcio siguiendo un buen trayecto de grava, aunque se puede acceder desde el propio Cirión siguiendo el camino que lleva a la iglesia.




El pueblo esconde gran parte de sus encantos al visitante. Este hecho unido a otros detalles como el lavado de cara que dan las construcciones de nueva factura a la entrada, la ausencia de algunos elementos que tradicionalmente consideramos intrínsecos a un poblado como puede ser la típica plaza de pueblo o la iglesia (ésta se encuentra lejos, a más de medio kilómetro de Cirión, no siendo perceptible desde él) o la dispersión  del caserío en barrios – La Roza, deshabitado y ocupado por ganado, Bárcenas; escasamente poblado - “aparentemente” desconectados en la actualidad - parece invitar a una visita breve y sin bajar del coche. Sin embargo, las vistas desde este pueblo menés con terraza a Álava y balcones a la Sierra Salvada y Sierra de la Carbonilla justifican la parada.

Hay que advertir que el paisaje agrario actual ha variado respecto al que existía en época de nuestros bisabuelos. Hasta mediados del siglo anterior el sector primario en Mena fue más agrícola que ganadero, basado en el cultivo de cereales o maíz. La ganadería complementaba la economía familiar. Las praderas que hoy dominan Cirión son resultado de una nueva economía de mercado asentada en la ganadería de producción lechera. Frente a los campos de trigo de la economía tradicional, los extensos prados y praderas de clara orientación forrajera dibujan nuevas líneas en el paisaje. Una mirada detenida, paciente, permite advertir los restos de antiguos cercados en el diferente color de la hierba.

 

De la fragmentación del terreno agrícola a la concentración en extensos prados.

De igual modo, es necesario adentrarse en el término municipal para que el antiguo pueblo asome. Darle tiempo. Quien no le dedica atención a Cirión se marchará sin ver gran parte de lo que aquí mostramos a continuación.  

Aún se conserva parte de su tradicional caserío del cual podemos extraer información en las fuentes escritas, mapas o fotografías aéreas antiguas. Respecto a las primeras, dos ofrecen una visión del Cirión de nuestros bisabuelos – tres, incluyendo el Catastro de Ensenada pero de mediados del siglo XVIII  -


Carta del Noble y Real Valle de Mena (1740) - Minguet, Paulus, sculp[2].

 


Pedro Alonso de Salanoba (XVIII)



En el Diccionario de Madoz (1845-1850)[3] leemos sobre este lugar:

CIRION (antiguamente Dábala).

Lugar en la provincia, audiencia territorial, capitanía general de Burgos (20 leguas), partido judicial de Villarcayo (8), diócesis de Santander (15), ayuntamiento titulado del Valle de Mena.

SITUADO en una altura espaciosa y ventilada.

El CLIMA es sano y las enfermedades más comunes de poca consideración.

Tiene 20 CASAS divididas en 3 barrios llamados Cirión, que es el que le da nombre, la Roza y Bárcena (Bárcenas), estando estos dos últimos situados en dos vallejos: hay una iglesia parroquial bajo la advocación de San Martin, servida por un cura de provisión del diocesano en patrimoniales, 2 ermitas dedicadas a San Agustín y San Mamés, la una en el barrio de Bárcena, y la otra en el de Cirión, y 2 fuentes de excelentes aguas para el surtido del vecindario.

Confina el TÉRMINO Norte; Arciniega (Álava); Este; Sojo (Álava); Sur; Lorcio (Burgos), y Oeste; Balluerca (Valluerca, Burgos).

El TERRENO es calizo y de buena calidad, bañándolo un arroyo titulado la Roza que solo corre en el invierno.

Los CAMINOS dirigen a Arceniega, Lorcio y Sojo, y se encuentran en malísimo estado; recibiéndose la CORRESPONDENCIA del primero, por medio de valijero.

PRODUCTOS: trigo, maíz, patatas, legumbres y hortalizas; ganado lanar, vacuno y poco de cerda; caza de liebres, perdices, jabalíes, corzos, zorros y garduños; y pesca de alguna que otra anguila fina.

INDUSTRIA: la agrícola y un molino harinero.

COMERCIO: importación de vino.

POBLACIÓN: 12 vecinos, 45 almas.


Mapa que comprehende el Partido del Bastón de Laredo, y quatro Villas de la Costa, con todos sus Valles, y la provincia de Liébana, el corregimiento de Villarcayo, que encierra las merindades de Castilla la Vieja, separadas sus Juntas, Valles y agregados, el Partido de Castilla la Vieja en Burgos ; y el Partido de Miranda de Ebro / compuesto con las noticias de los naturales por D. Tomás López y Vargas (1774).[4]


Ángel Nuño en su obra "El Valle de Mena y sus pueblos" (1925) recoge algunos de estos datos anteriores además de proporcionar algunos apuntes más:

Cirión, nombre vascongado que quiere decir “lugar en ladera buena” y “hendidura”, también llamado Dabala. Está situado en una pintoresca ladera circular  que forma la Peña de “Angulo” a 17 kms de Villasana, y limita al Norte y Este con Álava; con Lorcio, por el Sur, y con Valluerca, por Oeste.

Tenía poco antes del 60 (1860) habitantes, en 1910 tenía 30 y 18 en 1925.

No abundan los árboles frutales.

El monte, llamado “Callejas” y “Dabala”, mide 39 hectáreas.

Los niños van a la escuela de Lorcio.

Se valen del médico de Santiago (de Tudela), y para farmacia y veterinario van a Arceniega.

Para su gobierno tiene Alcalde de barrio y Junta administrativa.

Enclavado en el centro de la tierra de Ayala y aparece incorporado al Valle de Mena desde tiempo después del reinado de Enrique II.

A finales del XIX se seguía usando la laya en lugar de la máquina de labrar el campo.

Los caminos vecinales de este pueblo son malos a causa del desnivel del terreno, excepción hecha del camino real o carretera de Mercadillo a Arceniega que pasa cerca del pueblo.

Gracias a estas dos fuentes tenemos una radiografía del pueblo a finales del Siglo XIX y primer tercio del XX. Para recrear la superficie y obtener una visión más completa y detallada contamos con la información otorgada por los mapas. En esta ocasión nos centraremos en la actividad llevada por el Instituto Geográfico Nacional (IGN) – que arranca en el último tercio del siglo XIX - relacionada con Cirión: Catastrón[5], Minutas Cartográficas[6], Mapa Topográfico Nacional (Serie 1:25.000, 1:50.000...)... etc.




En esta primera representación identificamos los tres núcleos que componen Cirión; el barrio que le da nombre (1), La Roza (2) y Bárcenas (3). El único templo señalado corresponde a la Iglesia de San Martín, que se localiza entre el primero y la segunda. Además aparecen tres fuentes - la Fuente de la Fragua (D) que se sitúa a las afueras del término, una a la altura del nacimiento del arroyo de la Fuente de Cirión (C) y otra entre La Roza y Cirión (B), en el término de Pobo – y un pozo - el Pozo de la Encina (F), al norte de Cirión, pasando el Humilladero de las Ánimas -. Resultan curiosos siempre muchos topónimos, en este caso La Calleja de Don Pedro a la altura de Quintana (Valluerca) debe reflejarse a la espera de una futura investigación. Finalmente, tanto los arroyos de Agüera, de Espinedo o el citado de la Fuente de Cirión, como los caminos que unían las distintas localidades vecinas se identifican con claridad, constituyendo un valioso recurso para conocer las vías de comunicación y las relaciones entre los espacios que unen. 

  

Minuta MTN50 – 086 – Orozco.
 

En el siguiente fragmento aparecen tres edificios religiosos; la iglesia de San Martín (B), la ermita de San Mamés (D) en Cirión y el humilladero (C) entre dicha ermita y la iglesia. Más interesante es la señalización del molino de La Roza (A), que en la actualidad se encuentra camuflado entre la superficie boscosa. Son también interesantes la Fuente de la Fragua (1), próxima al molino, en las afueras del término y el Arroyo de la Fuente de Cirión (2).




Además es de gran importancia la señalización de los antiguos caminos, hoy frecuentemente difuminados al reducirse su uso, y que marcaban las relaciones de los tres barrios entre sí y con los pueblos cercanos (Lorcio, Arceniega, Sojo, Valluerca...).

De la lectura conjunta de mapas y el visionado de fotografías aéreas continuaremos extrayendo más datos, ubicando y identificando cada  lugar, espacio, edificación, etc., haciendo visible el Cirión que se oculta a quien no pretende buscar.  




1. Arroyo de Agüera. Nace entre Oseguera y Lorcio, y tras pasar por esta última, Barcenas y La Roza desemboca en el río Arceniega, a la altura del barrio de La Venta.

2. Arroyo de la Fuente de Cirión, desemboca en el arroyo Ayaga nada más pasar a Álava.

3. Arroyo de Espinedo. Nace en las proximidades de Cirión y desemboca a unos metros después de Roza.

4. Fuente cuyas aguas terminan en el arroyo anterior.

5. Iglesia de San Martín. Desde ella se aprecia el camino de Cirión que va a dar al humilladero, desde el cual prosigue a Arceniega y a Cirión.


Ubicación del pozo de la Encina.


Como dijimos aún se conserva parte del tradicional caserío de Cirión del cual podemos extraer información en las fuentes escritas, mapas o fotografías aéreas antiguas. Recordemos que se dice en el Diccionario de Madoz, a mediados del XIX, que éste tiene 20 casas divididas en 3 barrios - Cirión, La Roza y Bárcenas -, una iglesia - San Martin -, dos ermitas dedicadas a San Agustín (Bárcenas) y San Mamés (Cirión), 2 fuentes de excelentes aguas y un molino harinero. Estos elementos pueden a ser visualizados y contrastados mediante fotografías aéreas proporcionadas por la Fototeca Digital del IGN y CNIG de vuelos fotogramétricos del territorio español, y que en el caso de este pueblo son:

-        Vuelo Americano Serie A (1945-1946). Escala de vuelo 1/43.000. Blanco y negro

-        Vuelo Americano Serie B (1956-1957). Escala de vuelo 1/32.000. Blanco y negro.

-        Vuelo interministerial (1973-1986). Escala de vuelo 1/18.000. Blanco y negro.

-        Vuelo Nacional (1980-1986). Escala de vuelo 1/30.000. Blanco y negro.

-        Vuelo quinquenal (1998-2003). Escala 1/40.000. Color.

-        Vuelos PNOA (2005, 2009, 2010, 2011, 2012 y 2014). Escala de vuelo de 1:20.000 a 1:30.000. Color.

 

BARRIO DE CIRIÓN.


Años 40, 50 y actualidad.


En las fotografías aéreas correspondientes a 1945-46 (Americano Serie A) y 1956-57 (Americano Serie B) se pueden identificar trece edificios de un modo claro en el barrio que da nombre a Cirión, de los cuales al menos seis o siete serían viviendas (2, 3, 5, 9, 10, 11 y 13) y uno correspondería a la ermita de San Mamés (7). Parecen intuirse un par de construcciones más en ambas fotos antiguas (A, B), mientras que otras dos aparecen bien en la de 1945-46 (C) bien en la de 1956-57 (D). Probablemente puedan ser árboles o incluso sombras, pero las anotamos para contrastar la información con las personas mayores del lugar. De este modo podrían llegar el número de edificios hasta diecisiete, de los cuales hoy habrían desaparecido dos - identificadas con seguridad (4, 6) - y cuatro más contando las más dudosas (A, B, C, D).


BARRIOS DE BÁRCENAS Y LA ROZA.




Esto por lo que se refiere a Cirión, en cuanto a Las Bárcenas se identifican claramente tres estructuras independientes en la fotografía de 1973-86 (Interministerial), y estas se repiten en la de 1945-46, de las que dos corresponderían a viviendas – una de ellas compuesta de varios cuerpos - y una tercera a la ermita de San Agustín. Todas ellas perviven en la actualidad.

Situación similar se produce en La Roza, con cuatro edificaciones, de las cuales una se destinaría a vivienda, y que perviven hasta la actualidad. Dos de ellas siguen funcionales para el ganado, mientras que el resto presentan peor con sus techumbres derrumbadas.

Gracias a la fotografía aérea se identifica claramente el molino que con el tiempo va siendo engullido por el bosque, al igual que el camino que le acerca a Roza y que continúa hasta La Venta (Arceniega)


Ubicación del molino (1), La Roza (2) y la iglesia (3) - 1956-57 Americano Serie B (B/N) y coloreada.


Entre 1998 – 2003 cae el techo de la nave de la iglesia, mientras que el de la casa de La Roza aguanta hasta 2013 o 2014. Los caminos menos transitados desaparecen y desde la segunda década de este siglo el Pozo de la Encina se diluye progresivamente.

La fotografía aérea histórica muestra pocas alteraciones en el solar de Cirión en los últimos 75 años pero si la ruina de algunos de sus elementos tradicionalmente más identitarios. Su desaparición, ruina o descontextualización son signo de nuevos hábitos y necesidades en sus gentes.

Las dos ermitas siguen en pie sin función religiosa - una haciendo las veces de almacén y otra de garaje -. Peor situación corre el humilladero - en ruina pero en pie, haciendo labor de muro -, la iglesia y el molino -  ambos sin techo -.

Cirión, en su reducido tamaño, alberga una importante cantidad de elementos del pasado, tradicionalmente repetidos en el mundo rural y asociados a la religiosidad popular, más centrada en las prácticas rituales y la forma de mantener una relación propiciatoria con lo sobrenatural y transmitida en el ámbito familiar y local mediante vivencias colectivas de todo tipo (tradiciones populares, festividades, romerías, procesiones, etc.).


Cruces en dinteles de casas de Cirión.

La cruz, como símbolo protector, suele aparecer en espacios o partes de la casa por donde, según creencia popular, puede penetrar el mal, como puertas o ventanas. Se trata de una costumbre con siglos de antigüedad, en la que se mezcla lo religioso y lo profano, las creencias y las supersticiones. Ésta, y otros símbolos de devoción, aparecen dispersos por el mundo rural, muchas veces en torno a los caminos, en sus cruces, convirtiéndose en lugares de referencia, indicadores de dirección. Es frecuente encontrarlos en las entradas o salidas de los pueblos, en los límites de los municipios, hitos protectores, que se ubican en ese espacio de tránsito entre lo interior y exterior. Cirión reúne varios ejemplos de esta tradición como son las cruces – grabadas o talladas – en dinteles de puertas y ventanas a las que se suma un humilladero[7] a la salida del barrio que, junto a la parroquia y a un par de ermitas, constituyen una parte importante de su legado.

 




Tal y como hemos señalado, abandonando Cirión, dirección norte, aparece un recinto en ruinas, de unos cinco metros cuadrados, construido en piedra sin argamasa. Se encuentra en la confluencia de varios caminos, el de Arceniega – apenas visible -, el que va al Pozo de la Encina y el que se dirige a la iglesia. Ibarrola indica que tuvo una cruz de madera esculpida al fuego que fue vendida[8]. Hoy se desconoce el paradero de este elemento del humilladero.




Humilladero de Cirión.


Pero antes, dentro de este barrio, pueden observarse algunas de las edificaciones que aparecen en el Vuelo Americano Serie A (1945-46), entre las que se encontrarían dos de las tres anteriormente comentadas; la que presenta una cruz grabada en el dintel y la que muestra una tallada, ubicada en la ventana – la tercera es una vivienda que no existía en 1956-57 pero sí aparece en el Vuelo Interministerial (1973-86) y desconocemos si el dintel es de nueva construcción o reaprovechado -.

Dentro de este conjunto de casas se ubica la Ermita de San Mamés, de piedra caliza con tejado a dos aguas, con forma rectangular (8 x 4 m.), sin culto en el presente.


Ermita de San Mamés en Cirión

Abandonamos el núcleo que da nombre al pueblo, camino de la iglesia de San Martín. Desde ella llegaremos a La Roza, visitaremos su molino en ruinas, para después proseguir al tercero de sus barrios, Las Bárcenas

Medio kilómetro separa la iglesia de San Martín del humilladero. El templo está en ruina, acentuada desde el cambio del siglo cuando cede el tejado a tres aguas de la nave– en la fotografía aérea del Vuelo Quinquenal (1998-2003) se aprecia por primera vez este hundimiento – que se irá extendiendo al ábside - ya se aprecia a partir de la fotografía de 2009 (Vuelos PNOA) -. Este hecho tendrá dramáticas consecuencias pues su desprendimiento acelera la destrucción del edificio, especialmente en aquellas zonas construidas con materiales más frágiles, como la madera, tales como el coro o el retablo del altar.




Es un edificio cuadrangular que Ibarrola mide en 20 x 17 metros, de piedra caliza[9], con una curiosa torre campanario hexagonal y una espadaña con dos vanos donde irían las campanas. Resultan interesante algunas de sus toscas ventanas, que no vierten casi luz al interior.


Iglesia de San Martín – Arriba: Vuelo interministerial (1973-1986). Blanco y negro – Abajo: Vuelo quinquenal (1998-2003). Color -.
   

Se accede a su interior a través de un pórtico, cuyo techo ha cedido, en el que se puede apreciar otra cruz tallada en el dintel. Será la quinta que vemos en Cirión – cuatro de ellas ubicadas en el barrio principal, tres en casas y una en la capilla de las Ánimas -. Una vez dentro se observa una pila de agua bendita y bajo el coro la sencilla pila bautismal. Con dificultad, por las ruinas y una frondosa vegetación donde conviven enormes helechos, zarzas y árboles, se llega al altar y a la sacristía. Aquí puede verse que la iglesia estuvo pintada por dentro de color anaranjado, imitando un muro de piedra, del que emerge un retablo pintado presidiendo la iglesia, donde un cielo estrellado aparece enmarcado entre columnas y coronado por una cruz (la sexta). Es probable que esta decoración se llevase a cabo en momentos inmediatos a la Guerra Civil, pues se sabe que tanto la iglesia de Lorcio como la de Cirión sufrieron destrozos y robos. Gracias a Ibarrola[10] accedemos al informe de daños de estas dos iglesias en el que aparecen tres retablos - valorados en 18.000 pts. -, un púlpito, un confesionario, cinco imágenes, dos cuadros, dos campanas, un cáliz, dos copones, una custodia, nueve candeleros, un incensario, una cruz procesional o dos cruces de altar, junto a prendas y objetos litúrgicos.









Los vecinos acuden a los oficios religiosos a Lorcio, misma localidad a la que los niños van a instruirse en la escuela mixta de beneficencia particular, fundada por D. Pedro de Iruegas y Goossens– hoy en ruinas -.


Lorcio,

La iglesia se sitúa en alto, desde allí se ve La Roza, encajonado en el relieve, a más de 300 metros de ésta. Es un coqueto barrio, bucólico y escondido. Aquí no se esconde ninguna cruz pero, en sus paredes, hay un pequeño reloj de sol, casi camuflado, elemento que en el Valle de Mena se puede ver en contados lugares como las iglesias de Santiago de Tudela, Siones o Vallejo, la capilla de Nuestra Señora de Montserrat en El Berrón, o en las paredes de algún edificio de Gijano o Artieta.


La Roza.

Tanto el barrio de La Roza como su molino es territorio poco transitado en la actualidad. Más allá de la presencia humana relacionada con la actividad ganadera del lugar, es raro ver a alguien que no sea algún senderista de la vecina Álava. El barrio, tal y como ya comentamos, consta de cuatro edificaciones que perviven actualmente con distinta suerte. La más grande, que estaba destinada a vivienda, hoy se encuentra en ruina. Es aquí donde se encuentra el reloj de sol que anunciamos en la entrada anterior, de modesta factura. Las dos estructuras mejor conservadas son usadas para la actividad ganadera. Para acceder a la vivienda se salva el arroyo de Agüera con un pequeño puente. El agua está también presente en una fuente abrevadero situada en el espacio interior.



Molino de La Roza.


Tomando el camino que acompaña al arroyo se llega al molino en algo más de medio kilómetro. Justo donde parece terminar éste hay que asomarse al arroyo desde el cual se avista la estructura. Dentro del bosque, el trayecto no presenta complicaciones, siempre y cuando se haga en estación seca. Ibarrola describe el edificio en su obra “Molinos y ferrerías del Valle de Mena”[11] como un molino con presa – camarao sin cauce (la presa desvía el agua del arroyo a un depósito o camarao) con un salto de agua de 4 metros, bien montado con un rodete de hierro y buenas piedras, disponiendo de “burro – cabria, que estuvo funcionando hasta 1960.


Descripción gráfica simplificada de un molino hidráulico como el de La Roza. Algunas partes que se pueden ver fácilmente en la actualidad son el camarao (1), piedra bajera (3), eje (4) o el rodete (6).


En la actualidad el edificio está en ruinas. Aunque conserva paredes y partes de su mecanismo, su tejado ha vencido, aunque esto no impide acceder a su interior. Este elemento del patrimonio etnográfico menés parece condenado a desaparecer, algo que resulta terrible si se tiene en cuenta que aparece ya citado en el Catastro de Ensenada, lo que nos antigüedad de más de 250 años. Así, a mediados del siglo XVIII sabemos que el molino harinero con una piedra servía a los vecinos de Cirión y molía durante dos meses al año – el tiempo que el arroyo tenía agua para hacerle funcionar -. También consideran los vecinos que daría siete fanegas de trigo anuales en el caso de que se arrendara – el de Siones está arrendado en cuatro fanegas y tres celemines de trigo anuales -. Dado el carácter estacional de su uso, el resto año deben acudir a otro molino del Valle de Mena, Ibarrola señala el de Cerezo, a 15 kilómetros.

Gracias a la fotografía aérea se identifica claramente el molino, que con el tiempo ha sido engullido por el bosque, al igual que el camino que parte de La Roza y continúa hasta La Venta (Arceniega).


Ermita de San Agustín de Cirión.

La antigua ermita, reconvertida en almacén, se sitúa en el barrio de Las Bárcenas de Cirión al que se accede, tras 700 metros de buen camino rural de grava, desde Lorcio. Continuando dicho trayecto y a distancia similar, pero de firme más irregular - con algún tramo no recomendable para automóvil – se llega al siguiente barrio de Cirión, La Roza, despoblado. A lo largo del recorrido no hay más dificultad que sortear un par barreras. Dejando este último a la izquierda, el camino de menos de medio kilómetro desaparece antes de la subida a la iglesia y no vuelve a evidenciarse en el poco más de medio kilómetro que separa ésta de Cirión.







Este antiguo camino de algo más de 2 kilómetros que unía los municipios de Lorcio y Cirión, a través de los barrios de éste último, vertebraba una parte importante de la vida local. A lo largo de él encontramos una serie de construcciones - ermita, despoblado, molino, iglesia y humilladero – que evidencian hoy en desuso, y algunas en ruinas, tránsito y relevancia menor de la tradicional vía de comunicación.


 


Con todo, podremos comprender mejor la ubicación que suponen estos lugares y aprehender dicho espacio a una escala más acorde con la de aquellos tiempos. Aquellos caminos que no salen en los mapas son caminos al andar. En efecto, las relaciones vecinales, comunicaciones o distribución espacial de los pueblos del Valle de Mena vertebrados desde la visión actual que ofrece el asfalto no se comprenden del todo si no se hace senda donde antaño había camino. Gracias a ello, Las Bárcenas y Roza se entienden como barrios de Cirión, aun cuando entre ellos y éste aparezca Lorcio sobre el asfalto. Valluerca parece más próxima a La Roza, y por tanto vecina de Cirión - dos kilómetros frente a los 6 actuales -, Araduenga al lado... etc.


 


Los tiempos a pie se acortan por los antiguos caminos.

La ermita, situada en Bárcenas, probablemente aseguró su existencia al pasar a manos privadas. Es lo que suele ser mal menor, cuando ya no hay culto en ella, en cuanto se garantiza que no acabe derruida y sus piedras reutilizadas en otras construcciones. En Cirión hay otra ermita más, también sin culto y reutilizada como garaje. A diferencia de esta última, más pequeña y modesta en su fábrica, la de Las Bárcenas conserva elementos decorativos y estructurales muy interesantes.

Como dijimos, viniendo desde Lorcio a 700 metros aparece un primer asentamiento, en el que destaca una vivienda, una ermita a su lado, un puente que salva un arroyo y alguna nave, todo ello cerrado. El edificio usado como almacén recuerda a un templo romano - salvando las distancias como hay de Roma a Mena-, de forma rectangular, aproximadamente el doble de largo que ancho – Ibarrola da unas medidas de 15 x 8 metros (José Ibarrola Ibarrola y Lourdes Colino Domínguez, Iglesias y ermitas del Valle de Mena, Burgos, 2012, pág. 190) – con un pequeño pórtico elevado y sustentado a ambos lados por impresionantes pilares, uno de los cuales alberga una pila de agua bendita. Tanto la parte frontal de los pilares como la pila son de sillar mientras no así el resto. Encima de la puerta hay una oquedad en la que al parecer había una estatua de San Agustín. La persona que nos facilitó el acceso al lugar y que aparece como fuente en el libro de Ibarrola nos comentó una historia, que el anterior recoge en su libro según la cual hubo un “importante retablo con buena talla de madera que fue vendido” desconociéndose su paradero. Este mismo autor sitúa cronológicamente el edificio a mediados del siglo XVIII.




[2] https://bvpb.mcu.es/es/consulta/registro.do?id=423035

[3]  Diccionario Geográfico – Estadístico – Histórico de España y sus posesiones de Ultramar. Pascual Madoz. Tomo 5. Madrid. 1846, Pág. 416.

[4] https://bibliotecadigital.jcyl.es/es/consulta/registro.cmd?id=11833

[5] La Ley de 3 de abril de 1925 y su Reglamento de 20 de mayo de 1928, establece el CATASTRO TOPOGRÁFICO PARCELARIO, realizado por Instituto Geográfico Nacional. Aparece por primera vez el CATASTRÓN - plano topográfico original o minuta de cada polígono catastral -como documento gráfico de mayor importancia, dibujado en una cartulina gruesa de forma rectangular.

“Los topógrafos del Instituto Geográfico Nacional comenzaron la realización del Catastro Topográfico Parcelario por términos municipales, haciendo el levantamiento del plano perimetral de cada término municipal, con sus líneas de límites jurisdiccionales señalando y numerando los hitos o mojones situados en sus linderos [...] se dibujan todos los detalles que integran el polígono catastral [...] tales como Parcelas catastrales, Subparcelas catastrales, itinerarios topográficos, parajes, vías de comunicación (carreteras, caminos, vías pecuarias, vías férreas, cañadas, veredas, etc.), hidrografía (ríos, arroyos, chorreras, barrancos, regueros, etc.), zonas urbanas (caseríos diseminados y núcleos urbanos), y líneas de términos municipales de provincia en su caso”. Fernández Nieto, Alberto: “El plano catastrón del Catastro Topográfico Parcelario”. CT: CatastroNº 53, 2005, págs. 171-184.

[6] Las minutas MTN50 (1915-1960), coloquialmente llamado catastrón[6], por el tipo de papel utilizado (katastrón) se utilizaban en el proceso técnico de reproducción fotomecánica de las hojas del mapa 1:50.000, entre los años 1915 a 1960.

[7] Lugar devoto que suele haber a las entradas o salidas de los pueblos y junto a los caminoscon una cruz o imagen.  https://dle.rae.es/humilladero

[8] Ibarrola Ibarrola, José y Colino Domínguez, Lourdes, Iglesias y ermitas del Valle de Mena, Burgos, 2012, pág. 257.

[9] Íbidem, pág. 55.

[10] Íbidem, pág. 56. Firmado por el cura Miguel Ricondo (Archivo Eclesiástico de Santander. Libro de Fábrica. Signatura 2307).

 [11] Ibarrola Ibarrola, José; Molinos y ferrerías del Valle de Mena, Ed: Imprenta García, Burgos, 2003, Pág. 89.

 

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